Como todos los años siempre empezamos haciendo promesas, este año no fue la excepción. En mi caso ahí la llevo, no he tragado que era lo más importante. No he hecho ejercicio, pero no he estado en casa, ya comienzo proximamente. No me he levantado temprano, pero ha habido fiestas y me he desvelado, ahora que empiecen las clases comienzo.
Estuvo muy bueno el inicio de año. Para empezar la cena (la comida estuvo buena, pese a que mi mamá no hizo el pavo) de año nuevo me gusto más que otros años, estuve bebiendo un poco, tal vez fue por eso. No hubo gran cosa, la cena, el abrazo, los cuetes y después nos la pasamos platicando unos primos y mis hermanos. Terminamos tarde (o temprano, depende), no como en otras ocasiones.
Al otro día nos fuimos a Cuernavaca a la boda. La boda fue al otro día y la pasé muy bien. Me están empezando a gustar la bodas cada vez más. Casi no bailo y bailo feo, pero ahora, a diferencia de antes, puedo decir que me gusta bailar. Me divierto mucho. Cada vez necesito menos copas de vino para agarrar el valor para ponerme a bailar. Les juro que hasta consideraría meterme a unas clasesitas de baile, sin embargo esas ya son palabras mayores, igual y lo agarro de propósito de año nuevo, pero para el próximo año.
Al parecer la vida vuelve a la normalidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario